Por José Medina

Lo que un directivo siente y hace durante las primeras semanas y meses en el nuevo puesto es crucial para él y para quienes le han promocionado.

En los primeros contactos con el puesto, el directivo ascendido comienza a identificar problemas sobre los que tiene que actuar y tomar decisiones. Estos son principalmente:

 1. «Solo ante el peligro». Tratar de dar la talla adecuada a corto plazo, actuando con la información disponible. Casi todo le invita a tomar decisiones tempranas.

 2. Gestión de antiguos colegas. En algunos casos el nuevo directivo tiene que cambiar a corto plazo a algún miembro del equipo, posible colega anterior, con el consiguiente desgaste emocional.

3. Integrar corto, medio y largo plazo. Es jerarquizar y fijar prioridades entre docenas de problemas técnicos y operativos y las decisiones clave para el futuro.

 4. Clarificar y verificar expectativas, para poder alinear su acción con ellas. Tiene que comunicar bien con superiores, colegas y subordinados.

 5. Identificar capacidades, confianza y compromiso: quiénes pueden y quieren remar juntos con él en el nuevo proyecto.

 Aunque no existen reglas fijas, podemos sugerir ciertas pautas para evitar algunos quebraderos de cabeza.

 1. Trate de conocer lo mejor posible la compañía o el departamento: qué se está o no haciendo bien. Reúna toda la información posible.

2. Clarifique expectativas sobre usted y sobre su desempeño. Recabe ‘feedback’ permanentemente.

3. Comunique y escuche mucho. Obtenga diferentes puntos de vista. Nunca hable sólo con una persona.

4. Coloque cuanto antes a personas competentes en los puestos clave. Vea con quiénes puede contar.

 (*) José Medina es presidente de Odgers Berndtson Iberia