El frío y la reducción de las horas de luz del invierno en el trabajo nos afecta a todos en general, pero impacta de manera especial en determinadas profesiones. La sensación térmica de frío puede llegar a provocar dolor, influir negativamente en la producción o dañar la salud respiratoria o cardiovascular. Algunas medidas preventivas como regular bien la temperatura en los lugares de trabajo, la facilitación de EPIs o procurar espacios de resguardo en el caso de trabajar al aire libre pueden ser muy positivas.

Efectos del frío y la falta de luz en invierno en el trabajo

Cuando llega el final del otoño y se inicia el invierno, las horas hábiles sin luz natural se reducen. El frío puede incrementar los riesgos laborales, especialmente en los trabajos al aire libre. Los principales efectos en los trabajadores son:

  • Sensación térmica de frío y dolor: cuando se produce una pérdida excesiva de calor en todo o parte del cuerpo.
  • Se reduce la capacidad de trabajo: la bajada de las temperaturas y la ausencia de horas de luz reducen la segregación de melatonina. Esto puede causar una disminución de la destreza manual, de la mental y de la capacidad física, produciendo sensación de cansancio.
  • Efectos sobre la salud: El frío puede producir efectos respiratorios (desde irritaciones hasta bronco-espasmos), efectos cardiovasculares y lesiones por frío (por enfriamiento localizado sin congelación o con congelación y por enfriamiento general del cuerpo con hipotermia, el más grave de todos).

El Real Decreto 486/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, establece expresamente que la exposición de las personas trabajadoras a las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no debe suponer un riesgo para su seguridad y salud, ni una fuente de incomodidad o molestia.

Según la Nota Técnica de estrés por frío del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, a partir de temperaturas inferiores a los 15ºC puede comenzar la sensación de disconfort térmico, y por debajo de los 5ºC se debe considerar que el riesgo es inmediato.

Empleada en una cámara de frío en invierno en el trabajo

Medidas preventivas para garantizar la salud de los trabajadores

Aunque la sensación térmica puede variar según la edad, el estado general de salud o la morfología. Cuando se da esta situación de frío en el trabajo, hay determinadas medidas de prevención generales y específicas que pueden servir para todos los trabajadores.

Este año se ha publicado el Real Decreto-ley 14/2022, que contiene un plan de choque de ahorro y gestión energética en climatización de recintos habitables. Esto incluye, por tanto, los centros de trabajo. En esta normativa queda regulado que la temperatura del aire en los recintos calefactados, para las épocas frías del año, no debe ser superior a 19 grados centígrados.

Además de estas medidas para ahorrar energía sin perder confort, también se pueden tomar las siguientes medidas técnicas y de organización del trabajo:

  • Contar con un local o caseta con calefacción para los trabajadores, en el que puedan consumir bebidas calientes.
  • Planificar las actividades en exteriores considerando la previsión meteorológica, siempre que sea posible.
  • También es clave seleccionar la vestimenta adecuada, que además facilite la evaporación de sudor. En determinados trabajos la ropa funciona como EPI en la prevención de riesgos laborales.
  • Facilitar a los empleados la ingesta de líquidos calientes, la disminución del consumo de café, la sustitución de la ropa humedecida, así como el control del ritmo de trabajo.
  • Ofrecer formación a los trabajadores, dado que la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) se construye entre la plantilla y la empresa.