Dado el efecto sangrante de la crisis en el mercado laboral español, la pregunta ya no es cuándo empezará la recuperación, sino cuándo asistiremos a la creación de empleo neto, cuándo esos brotes verdes, que, más que anunciar un cambio de tendencia, constituyen casos aislados, pesarán más que el lastre de la crisis inmobiliaria. En noviembre, se publicaron un 14,48% más ofertas de trabajo cualificado que en octubre. Un dato positivo que, de venir acompañado por otros del mismo signo y precedido por otras tantas buenas noticias, podría interpretarse como una señal inequívoca de cambio.

Por desgracia, el optimismo en materia de empleo sólo puede aplicarse en un ejercicio de imaginación. En octubre, cuando tradicionalmente la publicación de ofertas para profesionales alcanza su máximo anual, se registró un descenso del 28,22% respecto a septiembre. Y los datos que desvela el último balance mensual de Infoempleo pueden congelar cualquier sonrisa: el mes pasado se publicó un 60,73% menos ofertas que en noviembre del año anterior, cuando la crisis ya se manifestaba en toda su crudeza, y el porcentaje de caída interanual, que recoge la evolución del último año, se cifra en un 67,39%.

Los titulados universitarios y de FP, así como directivos, mandos y técnicos, son los principales destinatarios de las vacantes analizadas por Infoempleo, que, mes a mes, ofrece un pormenorizado retrato del empleo cualificado en España.

En noviembre, alimentación, bebidas y tabaco volvió a destacar, por tercer mes consecutivo, como el principal demandante de profesionales. Sin embargo, su pérdida de peso relativo le acerca a otros sectores que, como industrial, consultoría o sanidad, le pisan los talones. Noviembre ha venido acompañado de un baile en la tabla sectorial en el que todas las actividades, a excepción de alimentación, han cambiado de lugar. Por ejemplo, sanidad ha ascendido del octavo al cuarto puesto e informática, del décimo al séptimo. Farmacia y material hospitalario, por el contrario, se ha desplomado de la quinta a la decimoquinta posición.

Pese a los movimientos en la tabla, las diferencias entre las distintas marcas tienden a acortarse. Por ejemplo, al primero y al décimo sector en la lista, telecomunicaciones, les separan poco más de dos puntos porcentuales.

La Ley de Economía Sostenible, en torno a la que el Gobierno quiere hacer pivotar el cambio de modelo productivo, busca un tejido industrial que, a diferencia de la construcción —que no puede reabsorber los 900.000 empleos que ha perdido en esta crisis—, no se base en una mano de obra intensiva y poco cualificada. Pero, dado que para taponar la hemorragia de parados se necesitan medidas urgentes, puesta a destacar aquellas de la ley que más impacto tendrán en el corto plazo, la ministra de Economía, Elena Salgado, señala las relativas a la rehabilitación de viviendas. En junio de 2007, cuando la crisis sólo era una posibilidad para algunos y nadie podía imaginar la virulencia con la que se desató, la construcción estaba detrás del 15,61% de las ofertas analizadas por Infoempleo. Hoy, con un exiguo 4,28%, el ladrillo soporta, además, el estigma de la culpa.

El empujón de Galicia

Entre las comunidades autónomas, noviembre apenas ha introducido cambios. En general, podemos decir que ha favorecido a las primeras de la lista, pero, sobre todo, a Galicia, que sube del séptimo al cuarto puesto de la clasificación y adelanta así a Andalucía, Castilla y León y Valencia. Tampoco Aragón, Asturias y Navarra, que completan el «top ten», han mejorado sus marcas en noviembre.

Ofertas de empleo por comunidades autónomas

regional

Cataluña, Madrid y el País Vasco, que se reparten Oro, Plata y Bronce, respectivamente, se afianzan en el podio. Su fortalecimiento contrasta con el de los dos archipiélagos, que, tan dependientes del sector de la hostelería y el turismo, tocan fondo y sólo superan a Extremadura y al conjunto de ofertas destinadas al extranjero.

Precisamente, llama la atención el aumento de las ofertas para trabajar fuera de España. En el último mes, su peso se ha duplicado y ha pasado del 0,75% al 1,55% del total analizado.

Si las previsiones de la OCDE y la Comisión Europea no se equivocan, el crecimiento del empleo no está a la vuelta de la esquina, sino que tendremos que esperar hasta 2011.