La gran aportación histórica al avance tecnológico por parte de mujeres es un hecho que demuestran trabajos e investigaciones como el de la matemática Ada Lovelace. Esta científica británica nacida en el año 1815 fue la creadora del primer algoritmo. Se la considera la creadora del lenguaje de programación. Otra mujer de las precursoras en este ámbito fue la inventora y actriz hollywoodiense Hedi Lamar, que patentó un sistema de comunicación que se considera el antecedente de la conexión wifi.

Mujeres y tecnología en el mundo, Europa y España

Pese a estos ejemplos de mujeres que superaron los prejuicios de la época sobre cuál debe ser la vocación de una mujer, la realidad es que el tanto por ciento de las que se dedican actualmente a las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) es muy inferior al de los hombres.

A nivel mundial solo el 19% de los trabajadores tecnológicos son mujeres. En Europa representan un 21% y en España se emplea a un 18% de las féminas en el sector. Si ponemos el foco sobre los cargos que ocupan, solo un 9% de los puestos de dirección en las tecnológicas son mujeres, según el  informe La mujer directiva en España de la consultora PwC. Pero hay una dato aún más alarmante: el 75% de las mujeres que inician una carrera tecnológica abandona sus estudios antes de terminar. ¿Por qué sucede esto?

Varios estudios consultados concluyen que el hecho de que las mujeres se empleen de forma minoritaria en el sector tecnológico influiría en la percepción como una profesión preferente por parte de las nuevas generaciones de niñas. No es una opción mayoritaria, pese a que se trata de un gigantesco nicho de empleo con mucha proyección de futuro. Por este motivo, insuflar la filosofía techie es el objetivo de muchos programas dirigidos a chicas. La clave está en alentar la vocación.

Iniciativas que impulsan: privadas y públicas, grandes y pequeñas

Las grandes compañías del sector como Google han creado, junto con el Instituto para Mujeres y Tecnología Anita Borg, becas tanto para estudiantes de un grado de computación o informática como para estudios de posgrado. Pero mostrar o visibilizar las posibilidades de tener de mayor un trabajo relacionado con las TIC es algo de lo que se ocupan iniciativas como la de Code.org con su campaña para que todo el mundo aprenda a programar “La hora del código”. La comunidad de usuarios Agile ha creado la división Agile girls con el fin de promocionar el papel de las mujeres dentro del campo de las metodologías ágiles.

El colectivo Girls in Lab, en colaboración con Enginyeries UPF de la Universidad Pompeu Fabra, han organizado recientemente un hackaton (encuentro de programadoras para desarrollar software colaborativo) con talleres y actividades dirigidas a ampliar los conocimientos tecnológicos a chicas de entre 7 y 17 años. Telefónica I+D ofrece su apoyo a una iniciativa a nivel global, Girls in Tech, que pretende acelerar la presencia de mujeres en lo que se denomina en sus siglas en inglés STEM (Science, Technology, Engeeniering, Mathematics). En el premio Ada Byron, que convoca la Universidad de Deusto con la intención de destacar la labor de las mujeres profesionales de las TIC, este año ha sido galardonada a la investigadora tecnóloga Nuria Oliver.

Romper estereotipos, tanto por parte de la sociedad como de las empresas, con el apoyo de  políticas encaminadas a favorecer la visibilidad y la presencia de las mujeres y sus aportaciones en el campo de las ciencias y la tecnología será la pantalla a la que miren las niñas del presente para que en un futuro cercano la presencia de ambos sexos en el sector se equipare.

Os dejamos este divertido video del colectivo Girls In lab que rompe con los estereotipos de género en la tecnología para celebrar el #diadelasninasenlastic: