El Equivalente de Tiempo Completo o Full Time Equivalent (FTE) es un indicador muy útil para medir la productividad. Se centra en calcular y sumar todas las horas, para luego dividirlas por el estándar que hayas aprobado como jornada completa. El resultado te sirve tanto para optimizar los procesos de contratación, como para saber si es necesario externalizar servicios o comprar equipamiento, por ejemplo. Además, es útil para el control salarial lo cual redunda en la mejora del clima laboral.

El concepto de Equivalente de Tiempo Completo o FTE

Optimizar los recursos humanos con los que cuentas es clave para la sostenibilidad de la compañía o de los proyectos. Entre las herramientas que puedes utilizar para medir el rendimiento de la plantilla destaca este indicador, el Full Time Equivalent (FTE) o Equivalente de Tiempo Completo. Indica el número real de trabajadores a tiempo completo y su productividad en el trabajo.

Este indicador divide el tiempo de trabajo de varios empleados a tiempo parcial y completo entre todas las horas de un determinado período laboral, ya sean días, semanas, meses o años. Es especialmente útil si tu empresa contrata personal con distintas modalidades contractuales, y en distintos periodos. El resultado de esta fórmula te permitirá conocer con exactitud el capital humano que necesitas invertir en tu proyecto.

Es decir, sobre el papel puedes apreciar que tienes muchos trabajadores, pero la productividad puede ser mucho más baja de lo que aparentan esos datos. Y además puedes compararlo con el de tu competencia.

Técnico de RRHH calculando el Equivalente de Tiempo Completo para medir la productividad de la empresa

¿Cómo se calcula el FTE?

Simplemente hay que tener en cuenta el número de trabajadores a jornada completa que tienes en la plantilla, esto es, de 40 horas semanales en España, y el número de trabajadores a tiempo parcial, habitualmente a 20 horas semanales, aunque pueden ser menos. Sigue estos pasos:

  • Elabora una lista con los empleados y las horas que trabaja cada uno.
  • Determina el número de horas que se considera jornada completa: algunas empresas lo marcan en las 30 horas efectivas, y otras en 44 horas con día y medio de descanso.
  • Calcula las horas trabajadas al año.
  • Suma tanto las horas de las jornadas completas como las de las parciales o eventuales.
  • Divide entre el número de horas que hayas considerado la jornada completa, es decir, las 40h semanales habituales, por ejemplo.

El resultado es el FTE.

Es muy aconsejable utilizar el Equivalente de Tiempo Completo en el proceso de reclutamiento y para las nuevas contrataciones. Con esta herramienta podrás tomar decisiones informadas basadas en los datos, reduciendo las probabilidades de encontrarte con exceso de personal en un periodo concreto.

Además, también es útil para mantener un control y equilibrio salarial o para activar un plan de incentivos o beneficios. Así evitas problemas internos y favoreces un buen clima laboral. Contar con esta medición objetiva disuelve malentendidos o favoritismos fundamentados en visiones subjetivas de los procesos.

Las posibilidades no se agotan en la contratación, pues este indicador puede servir de orientación también para comprar equipamiento o externalizar servicios.