Cuando hablamos de estrés, de ansiedad o de un mal funcionamiento de los equipos humanos, pocas veces nos centramos también en detectar síntomas de burnout en directivos. En este artículo hablamos del origen del agotamiento mental en puestos directivos y de algunas fórmulas para evitar tener líderes agotados en las empresas. Sin duda alguna, la prevención del estrés en altos cargos es imprescindible para conseguir establecer un clima sano en las empresas.

Causas del agotamiento mental en puestos directivos

Las causas del agotamiento en el liderazgo pueden ser muchas y muy diferentes entre sí. Existen factores personales, ambientales, procedimentales o de tipo circunstancial que pueden llevar a una persona aparentemente formada y preparada a verse superada por la responsabilidad y las tareas que conlleva un liderazgo en la actualidad.

Si tuviéramos que destacar las causas más frecuentes del burnout directivo, podrían ser algunas de las siguientes:

  • Incapacidad para delegar tareas: La presión ejercida por la competencia, la dirección de la empresa o el grupo de accionistas puede llevar al líder a asumir más responsabilidad de la necesaria. No delegar tareas ni confiar en su equipo más cercano suele provocar un aumento generalizado del estrés y la ansiedad.
  • Errores en la comunicación: En algunas ocasiones, el líder, envuelto en sus preocupaciones y responsabilidades, se aisla completamente de su equipo o del resto de la empresa. Este error es muy común, por lo que la comunicación bidireccional debe ser constante.
  • Multitasking: Las interrupciones provocadas por cientos de emails sin contestar, de llamadas o visitas inoportunas también pueden generar ansiedad, al establecerse una sensación de parálisis diaria. Una buena gestión del tiempo y de la agenda será esencial en estos casos.
  • Factores personales: En algunas ocasiones, personalidades obsesivas, inflexibles, desconfiadas o tremendamente competitivas pueden verse superadas por las circunstancias de la empresa. Aprender a trabajar las emociones personales es una tarea pendiente de muchos directivos en la actualidad.

 

¿Qué podemos hacer para tener líderes menos estresados?

Existen muchas maneras de reconducir una situación de burnout directivo. Podemos centrarnos en trabajar con técnicas de relajación para directivos, o bien poner el foco en la formación o el coaching ejecutivo, tanto a nivel colectivo como individual.

Ya hemos señalado que la mejor actuación siempre será la prevención. Pero, independiente de las políticas que se pongan en marcha desde la empresa para mejorar las condiciones de trabajo de empleados y directivos, he aquí algunos consejos para manejar mejor la presión directiva:

  • Organizar agenda y tareas: Priorizar aquellos elementos más urgentes para la empresa respecto de los importantes es crucial. Para ello, manejar una agenda de trabajo y reuniones ayudará a mantener un ritmo ágil y a no verse absorbido por los imprevistos del día a día. También se puede contar con un/a secretario/a, cuya tarea será ayudar a gestionar el tiempo del líder de forma eficiente.
  • Delegar tareas: Otro elemento básico es aprender a reducir el nivel de tareas que se asumen, entregando mayor responsabilidad, confianza y libertad al equipo del que se rodea el líder.
  • Mejorar la inteligencia emocional: Saber gestionar las emociones del día a día es de vital importancia en la actualidad. A través de formación, de actividades de mindfulness, de la relajación o la meditación, o de sesiones de coaching personalizadas, la empresa podrá mejorar la resiliencia en puestos de dirección, y el líder alcanzará mayores cotas de autocontrol, asertividad o tolerancia al estrés, entre otros aspectos.
  • Cuidar de su salud: Por supuesto, una correcta alimentación, así como acumular suficientes horas de descanso y desconexión o realizar ejercicio de forma moderada, son elementos imprescindibles en la vida de este tipo de personas.