Reclutador aplicando el método de selección por valores

Reclutador aplicando el método de selección por valores

La selección por valores como clave en la captación de talento

En los procesos de selección actuales existen numerosas técnicas destinadas a generar el mejor match posible entre empresa y candidatos. Ya no solo se valora cumplir una lista de requisitos relacionados con los estudios y la experiencia, sino también con la cultura corporativa. Es en esta última donde la selección por valores puede ayudar a encontrar al candidato idóneo.

Gracias a este método de selección, los reclutadores se aseguran de que haya una alineación de valores que ayude a generar un compromiso sólido entre ambas partes. Para que sepas cómo llevarla a cabo, hoy te contamos en qué consiste. ¡No pierdas detalle!

¿Qué es la selección por valores?

Como ya sabes, las empresas cuentan con una serie de valores organizacionales destinados a reunir sus propósitos a largo plazo, su manera de llevar a cabo esos objetivos y los valores que la caracterizan. Estas premisas principales que dan forma a la empresa se encarnan en los conceptos de misión, visión y valores. Tres ideas indispensables a la hora de realizar la selección por valores.

De la cultura propia de la organización se desprenderán una serie de requisitos pensados para que la combinación de empresa y empleado sea lo más armoniosa posible. De esta manera, se asegura que exista una alineación natural entre empresa y empleado, que ayude a cumplir con el propósito de la compañía.

 ¿Cómo realizar este tipo de reclutamiento?

Para poner en marcha este proceso de selección es necesario realizar una identificación de valores. En muchas ocasiones, este antecedente será plenamente conocido y compartido por todos los componentes de la empresa.

No obstante, realizar una evaluación de valores interna ayudará en gran medida a establecer la manera de actuar. Puesto que es de esta estimación de donde podrán desprenderse los requisitos que se necesitarán para seleccionar a los candidatos.

A la hora de aplicar estos conceptos, en ocasiones, abstractos, se puede pensar en ellos como si la empresa fuese una persona real. Es decir, como si tuviera una serie de soft skills aplicables a sus valores. ¿Se enfoca en el trabajo en equipo? ¿En la empatía? ¿En la autonomía? ¿En la perseverancia?

Si formulas este conjunto de valores como un todo relativo a la empresa podrás determinar qué cualidades deben compartir los empleados.

Un ejemplo de la importancia entre la alineación de valores podemos encontrarlo fácilmente en el antagonismo entre trabajo en equipo e individualismo. Ninguna de las dos preferencias de trabajo es mejor que la otra, sin embargo, si todos los agentes de la empresa necesitan trabajar en equipo y se reclutan empleados que no compartan este valor, habrá un desajuste entre lo que la nueva incorporación desea y lo que la empresa necesita. Es por eso que la cohesión del equipo depende, en gran medida, de que exista una cultura organizacional compartida por todos.

Ventajas para la captación de talento

Este método aporta numerosos beneficios tanto en los procesos de selección como en la integración del empleado en la compañía.

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