El déficit de atención en adultos es un problema que a veces no se tiene en cuenta desde los departamentos de Recursos Humanos pero que, no obstante, puede tener una repercusión directa dentro de las empresas. Es importante que sepas que, aunque este trastorno se ha considerado a lo largo de los años como un problema asociado a la infancia, son muchos los adultos que lo padecen y que se encuentran incluso sin diagnosticar. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber al respecto.


¿Qué es el déficit de atención en adultos?

Se trata del mismo trastorno que afecta a los niños, si bien lo cierto es que se manifiesta de manera diferente en los adultos, ya que no suele cursar con hiperactividad física sino con hiperactividad mental. De este modo, las personas que tienen esta condición muestran enormes dificultades a la hora de gestionar el tiempo, de llevar a cabo tareas con plazos que cumplir, de focalizarse en un trabajo muy concreto etc. Esto puede producir, a su vez, que estas personas sufran trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Como ya te habrás dado cuenta, esto tiene repercusiones directas sobre el rendimiento y la productividad.

¿Cómo puedes identificar los síntomas del déficit de atención en adultos?

Si alguno de los miembros de tu plantilla sufre déficit de atención, la empresa puede verse afectada y el empleado en cuestión puede estar sufriendo de forma innecesaria. Por eso, es importante que prestes atención a los trabajadores, si bien has de ser cauto de no caer en el sobrediagnóstico.

Hay una serie de manifestaciones que pueden estar detrás de un déficit de atención en el adulto. Así, por ejemplo, estas personas pueden presentar problemas de atención y concentración, dificultades para iniciar y finalizar proyectos, facilidad para olvidarse de las cosas, problemas para gestionar el tiempo, incapacidad para organizar sus tareas, impulsividad y falta de paciencia. Por este motivo, muchas veces tienden a cambiar habitualmente de trabajo.

¿Qué repercusiones tiene en la empresa el déficit de atención en adultos?

Si en una plantilla hay empleados que tienen déficit de atención, es posible que haya incumplimientos de plazos de manera recurrente, lo que puede afectar negativamente a la productividad. Además, estos trabajadores pueden sentirse desmotivados y frustrados e incluso llegar a padecer el síndrome del quemado. Esto, a su vez, puede conducir a que haya un aumento de bajas laborales. Del mismo modo, al tratarse de personas con dificultades de atención, pueden surgir problemas de comunicación, lo que puede afectar al bienestar del conjunto de la plantilla. Por último, si su tendencia impulsiva les hace querer cambiar constantemente de puesto o de empleo puede aumentar la rotación laboral.

Cómo puedes ayudar a un empleado con déficit de atención en adultos

Si sabes con certeza que uno de tus empleados tiene déficit de atención, has de prestarle la atención y el asesoramiento necesarios para garantizar su bienestar. Tiéndele una mano y ayúdale a estar más centrado y motivado. Recuerda que si él está bien, tu plantilla saldrá ganando.

El déficit de atención en adultos es un trastorno bastante común que, en ocasiones, no se diagnostica correctamente. Los empleados que lo padecen pueden estar sufriendo, lo que, a su vez, puede afectar a la empresa. Conocer bien en qué consiste este problema te permitirá poner todo de tu parte para mejorar la situación para todos.