Cuando hablamos de la nómina de un trabajador en España, no nos referimos únicamente al sueldo base. De hecho, buena parte se compone de diversos complementos que responden a múltiples criterios: desde la productividad hasta la antigüedad o las condiciones específicas del puesto. Uno de los más desconocidos, pero con una gran importancia estratégica y legal, es el complemento personal. ¿Sabes qué es y por qué puede marcar la diferencia tanto para la empresa como para el empleado?

¿Qué es el complemento personal?

El complemento personal es un tipo de complemento salarial que se puede incluir en la nómina de un trabajador de forma individualizada.

No responde a criterios objetivos comunes como la antigüedad o la peligrosidad, sino que suele derivarse de situaciones particulares: un ajuste salarial, la consolidación de un complemento anterior, una mejora voluntaria del salario o incluso por decisiones de empresa relacionadas con la retención del talento.

Su principal característica es que es un complemento que se concede ad personam, es decir, está vinculado directamente al trabajador en cuestión, y no tiene que trasladarse a otros empleados con un mismo puesto o nivel.

No está regulado tampoco por convenio colectivo, sino que suele acordarse entre el trabajador y la empresa o bien mantenerse por razones históricas.

¿Cuándo se aplica el complemento personal?

Tradicionalmente, este complemento ha sido utilizado para compensar a los empleados en ciertas situaciones. Con el paso del tiempo, ha derivado en otras motivaciones. Algunas de las más habituales son:

  • Reestructuración salarial: cuando una empresa homogeneiza salarios entre trabajadores con el mismo puesto, puede mantener un complemento personal para aquellos empleados que cobraban más antes del cambio.

  • Absorción y compensación: cuando un nuevo convenio fija un salario base superior al anterior, los complementos personales pueden reducirse (o no) en virtud del principio de compensación y absorción.

  • Promociones internas sin cambio de categoría: si un trabajador asume más responsabilidades sin que haya una promoción formal, la empresa puede reconocerlo con un complemento personal.

  • Acuerdos individuales: en procesos de negociación, la empresa puede ofrecer un complemento personal como incentivo o fidelización del empleado.

  • Consolidación de pluses variables: cuando ciertos pluses dejan de ser temporales y se hacen fijos en nómina por costumbre o decisión empresarial.

¿Qué significa para la empresa otorgar un complemento personal?

Desde el punto de vista de Recursos Humanos, el complemento personal es una herramienta de flexibilidad que permite a la empresa adaptar las condiciones salariales sin alterar la estructura formal del convenio o el organigrama. Es especialmente útil en sectores donde la retención del talento es crítica, o donde las trayectorias laborales no siempre se reflejan en las categorías convencionales.

Sin embargo, también implica un compromiso a medio-largo plazo con el trabajador. Una vez que se reconoce y consolida este complemento, eliminarlo o modificarlo puede ser legalmente complejo. En muchos casos, se integra en el salario consolidado del trabajador y se convierte en una parte irrenunciable de su retribución.

Tipos de complementos personales en España

Aunque el complemento personal como tal no tiene una tipología oficial definida (al depender de cada caso), podemos clasificarlos según su origen:

  • Complemento personal absorbible: puede compensarse con otros incrementos salariales futuros, según el principio de compensación y absorción (siempre que no se haya pactado lo contrario).

  • Complemento personal no absorbible: no puede verse reducido por subidas salariales o cambios en el convenio. Es el más beneficioso para el trabajador y suele darse por acuerdo expreso.

  • Complemento ad personam transitorio: se concede de forma temporal durante una etapa de transición salarial, como un cambio de puesto o reorganización de funciones.

  • Complemento consolidado: nace como temporal pero, con el paso del tiempo o por inacción empresarial, se convierte en permanente.

¿En qué se diferencia del resto de complementos salariales?

Los complementos salariales son cantidades que se suman al salario base en función de diversos criterios establecidos en convenios colectivos, pactos individuales o usos de empresa. Se pueden dividir en cuatro categorías:

  1. Complementos personales (en sentido amplio): por antigüedad, por demostrar conocimientos especiales, por conocer idiomas…

  2. Complementos relacionados con el puesto de trabajo: peligrosidad, nocturnidad, turnicidad.

  3. Complementos por resultados o productividad: objetivos, rendimiento, plus de ventas.

  4. Complementos voluntarios: mejoras que la empresa concede de forma unilateral o negociada. Aquí sería donde entra el complemento personal (en su sentido estricto).

La principal diferencia del complemento personal frente a otros radica en su carácter individual. Mientras que un plus de nocturnidad se aplica a todo aquel que trabaje de noche, el complemento personal puede afectar solo a un trabajador concreto, aunque su compañero haga lo mismo. Esto puede generar tensiones internas si no se gestiona con transparencia.