Con la cantidad de opciones que poseen los Recursos Humanos, en ocasiones éstos se sienten saturados. Si el objetivo es encontrar al candidato ideal, las posibilidades para dar con él se multiplican. Dos de ellas se centran en las acciones que puede realizar la empresa demandante: publicar ofertas o hacer una búsqueda pasiva.

Hoy las hemos desgranado las ventajas e inconvenientes más representativo de cada uno de ellos:

¿Para qué sirve publicar ofertas de empleo?

Una de las acciones más habituales para contratar nuevos empleados se basa en publicar ofertas de empleo en diferentes canales.

Principales ventajas:

  • Perfiles específicos. La empresa puede atraer candidatos que se ajusten a unas necesidades específicas porque éstas serán detalladas en la oferta.
  • El primer paso, por adelantado. La selección de personal puede asemejarse a una negociación. Con la publicación de ofertas, la empresa demandante anticipará algunas de sus características, permitiendo así ganar tiempo.
  • Visibilidad. Las compañías que requieren nuevos trabajadores suelen tener un perfil dinámico y potente. La publicación de ofertas en diferentes canales permite mejorar el branding de la empresa, otorgándole mayor exposición en el mercado.

Principales inconvenientes:

  • Gasto de tiempo inicial. Para ganar ese tiempo previo a la “negociación”, habrá que diseñar ofertas y publicarlas en medios que guarden coherencia con lo ofertado. Este gasto de tiempo podrá ser una inversión o una pérdida.
  • El inevitable filtro. Aunque nos permite ajustarnos a perfiles más específicos, siempre hay que realizar una selección entre todos los candidatos. Los aspirantes que no se ajustan a nuestros requisitos son inevitables.

Mira cómo puedes hacer atractiva una oferta de empleo para que destaque y encuentres los mejores candidatos.

¿Cómo se puede hacer una búsqueda pasiva de candidatos?

La otra opción pasa por invertir esfuerzos en mejorar nuestro branding y lograr así que aquellos que buscan ofertas de empleo soliciten trabajar con nosotros. Existen numerosas técnicas para hacerlo y la mayoría pasan por crear procesos de selección diferentes y originales y por motivar a la plantilla actual. La mejor imagen corporativa que podemos conseguir es la que vayan a ofrecer nuestros propios trabajadores.

Principales ventajas:

  • Ahorro de tiempo. Publicar ofertas resulta mucho más costoso que desarrollar la imagen corporativa e ir seleccionando a los perfiles que aspiran formar parte de la compañía.
  • Doble arma. La opción de recibir candidaturas siempre va a estar presente. Por eso, optar por la búsqueda pasiva nos permite seguir teniendo candidatos mientras nuestros esfuerzos se centran en potenciar la imagen de la empresa y no sólo en la búsqueda.
  • Rango de posibilidades más abierto. Seleccionar en base a una oferta requiere concretar mucho más. Si nuestra empresa necesita perfiles polivalentes o sin unos requisitos concretos, hacer una búsqueda pasiva nos reportará candidatos más dinámicos.

Principales inconvenientes:

  • Menor control. La búsqueda activa nos hace perder poder de decisión y otorga más importancia a las circunstancias. Estaremos a merced de la situación del mercado y no de suplir unas necesidades concretas.
  • Amplitud para bien y para mal. Recibir perfiles múltiples también nos impedirá ganar velocidad en un proceso de selección. Si tenemos una urgencia entre nuestra plantilla, este sistema puede resultar inútil.

Cada empresa y cada momento pueden requerir un sistema u otro de selección. La publicación de ofertas permitirá ser más exhaustivo, pero nos hará invertir más tiempo. La búsqueda pasiva no exige tanta dedicación previa, pero proporcionará resultados más abstractos. Conocer las oportunidades de cada una nos permitirá optimizar nuestra selección.