monedas

Con el comienzo del año llega a la agenda de las empresas la subida de las retribuciones salariales, tan anhelada por los trabajadores. Si bien es habitual que las compañías fijen su aumento basándose en la estimación del IPC más un porcentaje establecido en el convenio colectivo, lo cierto es que los sueldos se actualizan de forma dispar, dependiendo del sector e incluso el lugar geográfico dónde se ejerce la actividad laboral. Sin embargo, las empresas no tienen ninguna obligación, por ley, de subir el sueldo de sus empleados si éste supera el salario mínimo interprofesional (SMI), fijado este mismo mes de enero en 633 euros brutos al mes. La cifra, que ha supuesto un incremento del 1,5% con respecto al SMI del 2009, es medio punto porcentual más alto de lo que proponía el Ministerio de Trabajo e Inmigración, pero está 6,5 puntos por debajo de lo que pedían los sindicatos, que han considerado esta subida insuficiente.

Según el ‘Estudio General de Compensación total’, elaborado por Mercer con la colaboración de 260 empresas, en 2009 un 9% de las compañías aplicó un incremento salarial del 0%, es decir, congelaron los sueldos. A juicio de Rafael Barrilero, socio de Mercer, “se trata de una cifra muy significativa, si la comparamos con otros países como Reino Unido, donde el porcentaje de organizaciones que no subió los salarios ascendió a un 29%”.

Por encima de Europa

Además, en los dos últimos años, España ha sido el país en el que se han producido los incrementos retributivos más altos a escala europea. “Hemos tenido unos cambios bruscos en lo que son los indicadores de inflación y de crecimiento, que nos tendrían que haber llevado a una situación de revisión salarial distinta a la que hemos tenido”, afirma Barrilero. De hecho, se ha visto cómo los aumentos, que tradicionalmente se realizaban con respecto a la inflación, han dejado un margen muy amplio. En concreto en 2008, las retribuciones aumentaron un 5,1%, lo que supuso una diferencia de 3,7 puntos respecto al IPC de ese año. Y lo mismo pasó en 2009 con una subida salarial del 2,7% y una diferencia de 1,9%. La tendencia a pensar que solemos contar con una inflación alta ha podido ser la causante de esta situación, aunque, en palabras de Barrilero, “deberíamos haber estado más atentos y haber reaccionado antes, como lo han hecho otros países en Europa”.

Las consecuencias directas de esta desigualdad han provocado que se incorporen costes innecesarios a las empresas. “De haber calculado unos incrementos salariales más bajos, se hubieran evitado costes a las compañías y se las hubiera dotado de competitividad, porque todo lo que es abaratar, permite impactar en los precios y generar más beneficio”, afirma el socio de Mercer.

Negociación colectiva

Esta situación ha sido denunciada recientemente por José Manuel González Páramo, miembro del comité ejecutivo y del consejo de gobierno del Banco Central Europeo. Páramo ha criticado que los salarios en España sigan creciendo por encima de la media europea,  mientras que la tasa de paro duplica la media de la Unión. Además, ha manifestado que esta situación viene provocada por una negociación colectiva “defectuosa” que no ha sido “sensible” a las condiciones de la economía.

Por su parte los sindicatos, como han hecho hasta ahora, continúan abogando por la subida de los sueldos. El año pasado, UGT  negoció los convenios del 92,62% de los trabajadores con una subida salarial media pactada del 2,59%. Asimismo, han anunciado que seguirán promoviendo en la negociación colectiva de 2010 el aumento de las retribuciones con el fin de crear empleo. Consideran que “los salarios contribuirán a restablecer la demanda para evitar la caída del consumo y de la actividad económica, lo que provocaría una mayor destrucción del empleo”.

Además, este sindicato hace hincapié en que los salarios en España son bajos. Los últimos datos disponibles de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que corresponden a 2007, colocan al salario medio anual español sólo por delante del portugués y del polaco.

Las perspectivas para 2010 no se han hecho esperar. La Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS) prevé que la inflación cierre 2010 con una tasa del 2 %, considerando que el impacto que tendrá la subida del IVA a partir de julio la hará crecer seis décimas. Además, añaden que, en caso de no producirse ese aumento impositivo, la tasa interanual de diciembre se quedaría en un incremento del 1,4%.

Con toda esta información en poder de los empresarios y los avisos de los especialistas que alertan sobre la necesidad de frenar el aumento de los salarios en situación de crisis, la previsión del incremento medio del sueldo para este año se sitúa entre el 1,8% y el 2,1%, según datos de la consultora Mercer.