Se denomina mandos intermedios a los jefes o responsables de cada área dentro de una empresa. Estos profesionales funcionan como unión entre los empleados y los cargos directivos. A continuación, te contamos por qué son importantes y por qué debes concederles el valor que se merecen. 

A los mandos intermedios les corresponde la tarea de velar por el funcionamiento de un área de la empresa. Por este motivo, combinan habilidades de liderazgo con habilidades organizativas, ya que es a ellos a quien les corresponde implementar las nuevas políticas, optimizar procesos y gestionar a la plantilla. Entre sus funciones habituales están las siguientes:

  • Definición de objetivos.
  • Reparto de tareas.
  • Establecimiento de deadlines.
  • Comunicación con la plantilla, los directivos y los clientes.
  • Integración de sistemas de evaluación y supervisión.

Las personas que ocupan un mando intermedio tienen que tratar, de un modo u otro, con el resto de los empleados, de modo que es muy importante que reflexiones bien acerca de a quién vas a proponer para ocupar este tipo de perfil. Recuerda que de él o ella dependerá, en gran medida, el equilibrio de un área de la empresa.

Mandos intermedios: cuál es su importancia

 

Perfil habitual de las personas que ocupan un mando intermedio

Según el Informe Infoempleo de Adecco de 2016, el 20,54% de los puestos de trabajo ofertados en España durante 2016 fueron de mando intermedio. Además, las personas que ocuparon estos cargos eran titulados en estudios superiores. Por otro lado, lo que las empresas más han valorado para llevar a cabo la selección han sido la formación universitaria relacionada con su área de responsabilidad y las titulaciones complementarias como, por ejemplo, los postgrados especializados en dirección y gestión.

Asimismo, hay que señalar que la mitad de las personas que han ocupado un mando intermedio provenían de otros empleos o de la autocandidatura.

 ¿Cuánto cobran los mandos intermedios?

Según el Informe Infoempleo de Adecco al que hacíamos alusión, la retribución media ofrecida a los mandos intermedios ronda los 31.176 euros, lo que significa que cobran un 56% menos que los mandos directivos.

Por supuesto, hay variaciones, ya que las profesiones tecnológicas son las que mejores sueldos tienen, llegando a percibir entre un 81 y un 90% más de la media.

De cerca le siguen sectores más tradicionales como la publicidad, la expansión y las ventas.

 ¿Por qué es fundamental contar con mandos intermedios?

Los mandos intermedios son necesarios en el organigrama de toda empresa u organización por diversos motivos. En primer lugar, controlan y supervisan cada aspecto del negocio. Además, sus conocimientos sobre las áreas que tienen asignadas les permiten optimizar procesos. Por último, al relacionarse directamente con la plantilla, pueden distribuir más eficientemente las tareas y responsabilidades y motivar a su equipo fomentando su compromiso laboral.

Los mandos intermedios son, en definitiva, aquellos profesionales que implementan las estrategias de los cargos directivos. De este modo, son el órgano de control más básico de la empresa y funcionan de conexión con otros miembros de la jerarquía empresarial. Por estos motivos, cumplen con un rol fundamental, lo cual hace necesario que su elección sea concienzuda.