El techo de cristal que dificulta a las mujeres el acceso a puestos de responsabilidad en las empresas empieza a resquebrajarse. Los datos que se desprenden del estudio realizado por la empresa de gestión del talento Hudson, El gran salto generacional, nos anuncian las diferencias de los perfiles psicológicos entre las tres generaciones de profesionales que conviven actualmente en oficinas y centros de trabajo en el mundo.

Estas tres generaciones están definidas por aquellos/as nacidos entre el 1946–1964, que constituyen el Baby Boom (babyboomers). Los y las nacidos entre el 1965–1979, la célebre Generación X y los que más recientemente se han incorporado al mercado laboral, la generación Y, nacidos/as entre el 1980 y 1994. Si nos detenemos en las mujeres que pertenecen a la de la Generación Y, aquellas que tienen entre 20 y 34 años, el estudio revela que poseen un perfil psicológico que les ha permitido desarrollar unas habilidades y actitudes que van a favorecer su óptima adaptación a las empresas del futuro y les ayudará a asumir el liderazgo en un mayor porcentaje que en la actualidad. En palabras de Fernando Guijarro, director general de gestión del talento de Hudson España, “A medida que las empresas siguen evolucionando y progresando, las mujeres de la Generación Y se encuentran mejor posicionadas que nunca para ocupar los primeros puestos en el mundo empresarial en la próxima década de incertidumbre y cambio”. Según concluyen, las mujeres de esta generación cuentan con habilidades potencialmente más relevantes para las empresas del futuro. Entre estas capacidades se encuentran el ser “socialmente seguras”, estar “orientadas a las personas”, ser “organizadas” y “meticulosas”. La confianza en sí mismas junto con una naturaleza con clara orientación a las personas hará que estas mujeres establezcan relaciones profesionales y comerciales con colegas y grupos de interés (clientes, empleados, proveedores) de mayor calidad y más provechosas. La organización y meticulosidad las hará relevantes para el desarrollo de las funciones relacionadas con la gestión ingente de datos (Big Data), que será imprescindible en el futuro.

Otros datos significativos sobre el perfil psicológico de las mujeres que forman parte del mercado de trabajo actual son los atributos de las que pertenecen a la generación X (mujeres entre 35 y 49 años). Según este análisis, son un 11% más autónomas que la generación del Baby Boom y, como sus compañeras más jóvenes, están orientadas a personas y muestran una gran confianza social, lo que constituye unos buenos mimbres para el emprendimiento.

Sobre este particular, el Observatorio de la Mujer Profesional: Women at nos señala que [linkTwitter]el ecommerce es uno de los sectores donde las mujeres están despuntando[/linkTwitter]. Las causas, indican, pueden deberse a que el comercio online es un sector que por su novedad no arrastra modelos empresariales de otro siglo y al que favorece la creciente especialización de las mujeres en márketing digital y en el área del Big Data.

También lo confirman desde la NAFE (National Association for Female Executives). Las mujeres van accediendo a los consejos de administración con paso seguro como recogen en el ránking de las 50 mejores empresas para que una mujer pueda desarrollar su carrera profesional con éxito. Entre los requisitos de acceso a esta clasificación, se encuentran aquellas compañías en las que al menos haya dos mujeres en su equipo directivo, donde se favorezcan políticas de igualdad para el acceso a puestos de responsabilidad y también acciones para la conciliación de la vida profesional con la familiar.

La puesta en marcha desde Europa de medidas que promueven el acceso de las mujeres a las áreas de toma de decisiones en las empresas ayudará a romper el techo de cristal que por ahora hace difícil y minoritario su acceso. En el caso español, las mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas suponen un 17%. Aún así, todo apunta a que la naturaleza de estas mujeres jóvenes está alineada con los nuevos tiempos y las sitúa muy preparadas para cuando ese momento llegue.