Hoy en día todas las empresas conocen la importancia de contar con un equipo motivado. Sin embargo muchas veces los gerentes no saben cómo conseguirlo. El coaching motivacional nace de esta necesidad y satisface el deseo que todos tenemos de mejorar y alcanzar la mejor versión de nosotros mismos. El coach tiene como objetivo dotar a los trabajadores de las herramientas necesarias para desarrollar habilidades personales y profesionales.

¿Cuáles son las cualidades de un buen coach?

El buen coach debe ser empático

La primera cualidad que posee un coach es la empatía. Esta se define como la capacidad de sentir lo que siente otra persona. Es lo que comúnmente llamamos “ponerse en la piel del otro”. Además, es necesario que el coach sepa transmitir que realmente está entendiendo lo que el participante le está contando.

La comunicación nunca deja de ser vital

Una forma de ser empático y lograr una mayor comprensión de tu equipo, es a través de una conversación bidireccional, donde no hay una persona hablando y otra escuchando, sino que se produce un verdadero diálogo en el que el coach va haciendo algunas preguntas acerca de lo que esté contando el participante. De esta manera, el individuo saldrá de allí sintiéndose escuchado y comprendido.

Involucrar a los receptores de la sesión de coaching

Vinculado con la conversión fundamental que debe tener lugar, debemos entender que una sesión de coaching no es ni un monólogo ni el discurso del CEO de una empresa, por lo que es necesario una conversación entre coach y participante que fomente un vínculo empático. Esta conversación no es una discusión, debe ser respetuosa.  

Si la conversación no lo es, no se creará ningún tipo de conexión con el coach. El participante podría sentirse forzado o mandado por este y entonces podría hacer el efecto contrario, resistiéndose al cambio para demostrar su autonomía.

¿Puede el coach desarrollar las habilidades de un equipo?

El coaching motivacional de empresa no consiste en adoctrinar a nuestros empleados, al contrario, trata de motivar teniendo en cuenta lo que cada uno necesita. Las diversas habilidades que puede tener cada miembro de un equipo pueden estar latentes o poco aprovechadas. La función del coach es dotar de las herramientas necesarias a los trabajadores para que desarrollen todo su potencial. En una sesión de coaching empresarial no deberían haber respuestas correctas o incorrectas por lo que las preguntas del coach siempre tienen que ser abiertas y tienen la única finalidad de ayudar a entender lo que siente la persona que se está expresando y motivar la auto reflexión.

Es tan importante es la empatía como el respeto. Un coach empresarial no juzga si las decisiones que toman los participantes son las correctas o no, acepta que es una decisión personal. El objetivo del coach empresarial es motivar al cambio para mejorar en el ámbito personal y profesional, pero nunca forzarlo.

El coaching motivacional de empresa, trabaja aspectos que favorecen el trabajo en equipo, para ello se evalúa al grupo pero también al individuo. Esta acción tomada dentro de la empresa puede aportar mucho valor a nivel de tus trabajadores y de la dinámica general de la empresa. El objetivo es mejorar la confianza individual para luego mejorar la del equipo, aunque esto sólo es posible si se crea previamente una conciencia de equipo y se alinean los objetivos.